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Podemos afirmar sin ningún género de duda, que el lugar más desconocido del templo es este pequeño oratorio situado en un lugar recóndito y no siempre posible de visitar.

Los historiadores lo datan setenta años después de la construcción del templo. Esta se debe a que, según venerable tradición local, localizan allí la casa natal de San Lorenzo independientemente de que en Loreto tuvieran residencia familiar.

Desde muy antiguo se erigió un oratorio, al principio de carácter privado para celebrar la Santa Misa, y con posterioridad se amplió para culto público y veneración del mártir.

La actual es una pequeña capilla orientada hacia el este, según costumbre antigua, y de arte barroco. Se conservan algunos medallones de yesería en los arranques de la cúpula de media naranja con escenas de la leyenda de San Lorenzo.

Tal y como se la conoce hoy es fruto de una remodelación entre los años 1948-1950, cuando se quiso dar mayor culto al santo realizando una capilla más amplia y cómoda así como para reservar con mayor dignidad y en lugar preferente el Santísimo Sacramento. 

En este oratorio la Basílica custodia con cuidado y cariño las reliquias ex ossibus de San Lorenzo, fruto de expresión de la devoción del pueblo oscense a su patrón.

Capilla oratorio de San Lorenzo. 1948.
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Esta capilla moderna fue construida y abierta al culto entre 1948 y 1950, con el fin de dar realce a la imagen del santo y de hacer una capilla comulgatorio más amplia y cómoda. En ella contemplamos un retablo de madera dorada con un camarín central que alberga una talla policromada del santo patrono, inicialmente ubicada en la hornacina central de la fachada. Los ornamentos que viste son dispuestos conforme al año litúrgico, acompañándolo según el color preceptivo según el color correspondiente a cada tiempo. El santo porta los atributos propios: palma martirial, parrilla y Evangelio.

Capilla de san Lorenzo. 1948.
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En el ecuador del siglo pasado, la vivencia del misterio eucarístico era muy viva y fuerte en las iglesias de España. Prueba de ello fue el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona en 1952.

Fruto de ese momento es esta imagen moderna donada a la parroquia en el año 1925 y que se colocó en el retablo actual a finales de los años 50. Junto con ella, fue introducida en la parroquia la devoción al Corazón Eucarístico de Jesús, que tiene por objeto honrar el amor que el Corazón de Jesús nos ha testimoniado en la institución de la Eucaristía que celebramos diariamente en este templo.

Retablo Corazón Eucarístico de Jesús. 1959.
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El renacimiento vuelve a colocar en primera línea algo olvidado con el paso de los siglos precedentes: la contemplación de la humanidad de Dios. Los místicos del siglo de oro español fueron especialmente significativos en esta labor.

Este retablo se data en ese tiempo, anterior a 1624, en el que, además de la imagen central del Crucificado, se contemplan, tanto en el banco como en el ático, pinturas que narran momentos de la Pasión.

En esta misma capilla, se venera desde el año 1957 la Virgen de los Dolores, y desde abril de 2025 la imagen del Cristo Coronado de Espinas que la Cofradía de la Preciosísima Sangre de Cristo saca en procesión en la Semana Santa Oscense.

Capilla del Santo Cristo. 1624. (Vicente Banzo, terminada por Jusepe Garro).
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Capilla dedicada al patrón de España, Santiago, uno de los dos hermanos llamados por el Señor como “Boanerges” (hijos del trueno).

En este retablo barroco del siglo XVII, contemplamos un lienzo dedicado a la Virgen del Pilar que ocupa la parte superior, un lienzo central dedicado a Santiago, y dos relieves de San Andrés y San Esteban.

Resulta entrañable comprobar cómo el retablo situado enfrente, en la otra nave, es el de la Virgen del Pilar. Devoción multisecular vinculada a nuestra tierra aragonesa, que conmemora la venida de la Virgen Santísima en carne mortal a Zaragoza en el año 40 para consolar al apóstol en su labor evangelizadora.

Capilla de Santiago. Jusepe Garro. 1639.
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Devoción especialmente enraizada en la Corona de Aragón y Cataluña.

En la parte superior del retablo, de principios del siglo XVII, se contempla un lienzo de Santa María Magdalena, penitente. El lienzo central recoge una cariñosa imagen en la que la Virgen de Montserrat es venerada por San Lorenzo, San Orencio y sus padres.

En la predela se presentan cuatro escenas de la leyenda del monje pecador y penitente.

El altar de jaspe y el medallón de mármol incrustado en el frontal, proceden de la Cartuja de las Fuentes.

En esta capilla se encuentran también los retablos de la Virgen del Carmen y de Santa Rita de Casia, de gran devoción popular.

Capilla Virgen de Montserrat. Jusepe Martínez. 1645.
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La localización de esta capilla es especialmente significativa al ser la capilla bautismal o baptisterio.

Al ser el bautismo la puerta de los demás sacramentos en la vida del catecúmeno, desde tiempo inmemorial se ha situado en la capilla más próxima a la entrada de los templos.

Guarda un retablo de madera policromada, con un relieve central del titular y otros relieves en los que se plasman distintas escenas de la vida del santo precursor.

La capilla se completa con la pila bautismal que perteneció a la iglesia de San Miguel y con dos imágenes, una de Santa Teresa de Jesús y otra de Santa Bárbara.

Capilla de san Juan Bautista. Siglo XVI.
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Santo estrechamente vinculado a la vida de San Lorenzo, que nos retrotrae al momento de los tormentos del mártir.

La imagen central de este retablo es del siglo XVII, corresponde al titular del mismo. Los lienzos representan momentos de la vida de San Lorenzo y de San Hipólito, quien fue su carcelero en la prisión de Roma, y de quien recibió una breve pero intensa formación evangélica que le llevo a abrazar la fe cristiana.

Retablo de san Hipólito. Siglo XVII.
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Esta capilla es de construcción moderna (1926) y agavilla la devoción tan extendida a la Virgen desde el país vecino de Francia. Junto con la de San Lorenzo, es la capilla que más fieles recibe diariamente y donde entronca la especial atención a los enfermos en esta parroquia.

Se trata de la gruta-altar que pretende reproducir la gruta francesa donde se apareció la Virgen a Santa Bernardita Soubirous.

Capilla de Ntra. Sra. de Lourdes. 1926.
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Capilla de sabor laurentino. El lienzo central de este retablo data del siglo XVII y representa a San Orencio, obispo de Auch y, según la tradición oscense, hermano de San Lorenzo. La pintura del ático es un Calvario y en la predela se pueden contemplar dos pinturas de San Orencio y Santa Paciencia y de los Santos Justo y Pastor, estrechamente vinculados a esta diócesis.

Capilla de san Orencio obispo. Siglo XVII.
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San Bernardo, figura clave en el desarrollo y expansión del monacato occidental (siglo XII). Fue abad del monasterio de Claraval y líder de la reforma cisterciense, que buscaba volver a las raíces más estrictas del monasticismo benedictino.

Alberga un retablo del siglo XVII realizado por encargo de un comerciante en 1653.

En el centro, Cristo crucificado abrazando a San Bernardo (imagen típica cisterciense), en los laterales, enmarcadas entre columnas salomónicas profusamente decoradas con racimos de uva y hojas, tallas de Santa Elena, Santa Catalina, Santo Domingo y San Francisco de Asís.

Talla cuerpo retablo. Cristóbal Perez. 1643.
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La “fe aragonesa”, a la que hacen alusión los gozos de la Virgen del Pilar, está firmemente sustentada en esta multisecular devoción que abraza a todos los hijos de esta tierra y de Hispanoamérica.

En la predela se integran lienzos del Nacimiento de Jesús, de la Adoración de los pastores y de la Epifanía. En el arranque de las columnas, lienzos de San Juan Bautista, Santa Rosa de Lima, Santo Domingo de Guzmán y San Martín.

En el cuerpo entre dos lienzos de San Orencio y Santa Paciencia, contemplamos el lienzo central de “Virgen del Pilar”, y en el ático la “Coronación de la Virgen”.

Capilla Virgen del Pilar. Siglo XVII.
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En esta recóndita y escondida capilla, además de la Sagrada Familia, se veneran las imágenes de San Blas, Santa Lucía, San Pascual Bailón y San Ramón Nonato. El hecho de encontrar tantas imágenes en un espacio tan reducido es la razón por la que, popularmente, se conoce esta capilla como el “cielo”.

Talla Sagrada Familia. 1960. 

En el lienzo central contemplamos al titular de esta capilla abrazando la cruz aspada símbolo de su martirio. Entre las columnas dos imágenes de San Marcos y San Lucas y en el ático, un lienzo de San Jorge, patrono de nuestra comunidad autónoma de Aragón.

Capilla de san Andrés. Jusepe Mártinez. 1656.
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Nos encontramos ante una nueva capilla mariana más. En la predela hallamos lienzos de la Anunciación, “la Huida a Egipto” y el “Encuentro ante la Puerta Dorada”. El centro lo ocupa una preciosa imagen de la Virgen Madre del Amor Hermoso y culmina el conjunto, colocado en el ático, un lienzo de “La Coronación de la Virgen”.

Capilla Virgen del Amor Hermoso. Siglo XVII.
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