


San Lorenzo, patrono de mi tierra,
de esta tierra bendita de Aragón,
que en su alma celosamente encierra
siempre viva la llama de tu amor.
Los oscenses, postrados a tus plantas,
y admirando tu fe sobre el dolor,
te suplican infundas en sus vidas
los alientos que el cielo te otorgó.
Te ofrecemos primicias de los campos,
fecundados por ese mismo sol,
a cuya luz tus ojos entreabrieron,
en tu cuna de oscense y español.
Acepta nuestra ofrenda perfumada
con el mejor perfume: la oración;
y vierte sobre Huesca y sobre España
la dulce gracia de tu bendición.
San Lorenzo, patrono de mi tierra,
de esta tierra bendita de Aragón,
que en su alma celosamente encierra
siempre viva la llama de tu amor.
Los oscenses, postrados a tus plantas,
y admirando tu fe sobre el dolor,
te suplican infundas en sus vidas
los alientos que el cielo te otorgó.

Composición; José María Lacasa
Letra; Ernesto Banzo