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Constituye el centro litúrgico del templo, su motivo artístico se centra en brindar una gran catequesis de la vida de san Lorenzo a través de la iconografía.

El retablo barroco es de singular maestría. Notable la predela en la que encuentra un bajorrelieve con s. Lorenzo repartiendo limosna. Hacia él corren multitudes destacando pobres y lisiados. En las columnas que flanquean la escena aparecen las imágenes de s. Orencio y sta. Paciencia, padres de s. Lorenzo.

El cuadro central representa el martirio de s. Lorenzo.

Un verdugo sopla con un fuelle avivando las llamas; otros dos proveen leña y carbón para que no cese el fuego. El emperador, sentado, increpa a s. Lorenzo se inclina hacia él y le señala el ídolo que debe adorar para salvar su vida.

En la actitud de s. Lorenzo sublime, por un lado, se adivina lo terrible de sus penas, por otro una serenidad sobrenatural. Levanta el brazo derecho para indicarle al emperador lo que la tradición dice: ya está asado este costado, dame la vuelta.

En 1957, para celebrar el aniversario del martirio del santo se colocó el altar actual que contiene reliquias de s. Lorenzo y sta. Lucía.

En el ático del retablo contemplamos el misterio de la Asunción de la Virgen María, compuesta por dos escenarios: los apóstoles que se han despedido de ella y dos personajes que sostienen abierto el sepulcro.

Este lienzo junto con el de s. Lorenzo crea un paralelismo estimulando la fe hacia la meta final en el itinerario de la vida, que tanto difundía la Contrarreforma con el lenguaje artístico del barroco.

En los laterales, colocadas simétricamente, figuran dos esculturas colocadas sobre pódiums: s. Esteban (izquierda) y s. Vicente (derecha) revestidos con los ornamentos propios de los diáconos y portando los símbolos de su bautismo.

Finalmente podemos encontrar el coro, que en un principio estaba situado en el centro del templo, entre las cuatro columnas de la nave central. La presencia de este coro se debe al hecho de que, desde hace siglos, esta iglesia ha sido Colegial, es decir, ha habido un Colegio de “Beneficiados” dedicados al culto y al Oficio Divino público y solemne.

Del antiguo coro solo queda la reja, situada en la capilla del baptisterio y 25 sitiales y una sede presidencial.

Altar mayor. Sebastian Ruesta. 1648.
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